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Viena, Austria, ciudad imperial de palacios y cafés históricos
Austria

La Sacher imperial | Viena

La capital imperial baila al ritmo de la música clásica entre impresionantes palacios, monumentos y coquetos parques. Elegantes avenidas y cafés de otra época en los que degustar su famosa tarta Sacher.

La capital imperial baila al ritmo de la música clásica entre impresionantes palacios, monumentos y coquetos parques. Elegantes avenidas, carruajes, escaparates cuidados y cafés de otra época en los que sentarse frente a una taza de café y, por supuesto, una porción de su famosa tarta Sacher.

Viena tiene algo de ciudad preparada para recibirte siempre con sus mejores galas.

Aquí conviven el esplendor de los Habsburgo, grandes avenidas monumentales y palacios que parecen no terminar nunca con mercados, parques de atracciones, puestos callejeros de salchichas y cafés donde da la sensación de que el tiempo decidió detenerse hace más de un siglo.

Y si además llegas en Navidad, la ciudad se llena de luces, mercados y aroma a vino caliente.

Imperial, elegante y con un puntito dulce.

¡Acicálate que comenzamos!

IMG_5970Monumento dorado a Johann Strauss en el Stadtpark de Viena

Viena sobre el mapa

Antes de empezar a caminar, vamos a situarnos.

En el mapa he reunido los principales lugares que forman parte de mi viaje por Viena: palacios, monumentos, parques, cafés, restaurantes y algunos de esos rincones que merece la pena tener localizados antes de echarse a la calle.

Porque Viena se disfruta caminando, pero saber dónde está la próxima Sacher tampoco viene nada mal.

El mapa del viaje

Viena | Austria

Lugar de interésNaturalezaMonumentomercadoCaféGastronomía
01
Parte

La Viena imperial

Si eres un enamorado de la parte imperial, Viena no te lo va a poner nada fácil para elegir.

Schönbrunn, Belvedere y Hofburg son tres nombres que aparecen inevitablemente en cualquier recorrido por la ciudad y tres formas diferentes de acercarnos a aquella Viena de emperadores, grandes salones y jardines perfectamente cuidados.

Palacio de Schönbrunn | La residencia de verano

El Palacio de Schönbrunn fue la residencia de verano de los Habsburgo y es uno de esos lugares a los que merece la pena reservar unas cuantas horas.

Aquí no solo importan sus estancias interiores. Sus enormes jardines forman parte de la visita y permiten alejarse poco a poco del edificio para contemplarlo con algo más de perspectiva.

Dentro del recinto encontramos además el Parque Zoológico de Schönbrunn, considerado el zoológico más antiguo del mundo y una alternativa especialmente interesante si viajamos en familia.

En Viena hasta los emperadores necesitaban una casa de verano.

Palacio Belvedere | Elegancia entre jardines

El Palacio Belvedere vuelve a recordarnos que en Viena la palabra palacio nunca parece utilizarse a la ligera.

Edificios monumentales, jardines y una de esas estampas donde todo parece estar exactamente en el lugar que le corresponde.

Una parada perfecta para seguir descubriendo esa Viena elegante y monumental que aparece una y otra vez durante el viaje.

Palacio Hofburg | En el corazón del Imperio

Y llegamos al , en pleno centro de Viena.

Durante siglos fue uno de los grandes centros de poder de los Habsburgo y actualmente alberga diferentes espacios que permiten seguir profundizando en la historia de la ciudad, entre ellos el Museo de Sisi y la .

Pero incluso sin entrar en todos ellos, caminar alrededor del complejo ya sirve para entender las dimensiones de aquella Viena imperial.

Aquí la historia no ocupa un edificio. Ocupa prácticamente un barrio entero.

02
Parte

Ringstrasse | Viena en círculo

Rodeando el centro histórico encontramos una de las grandes arterias de la ciudad: la Ringstrasse.

Esta avenida circular de más de cinco kilómetros fue construida sobre el perímetro que antiguamente ocupaban las murallas de Viena y recorrerla es casi hacer un pequeño resumen de la arquitectura monumental de la ciudad.

A lo largo del camino aparecen la Ópera, el Parlamento, el Museo de Bellas Artes, el Ayuntamiento y algunos de los grandes edificios de la capital austríaca.

Podemos recorrer parte de ella caminando o dejar descansar las piernas y contemplarla desde un tranvía.

Porque después de visitar palacios, jardines y avenidas…

las piernas también tienen derecho a declararse imperiales.

03
Parte

El corazón de Viena | Calles elegantes y escaparates

Dejamos por un momento los grandes palacios para caminar por el centro.

Kohlmarkt y fueron dos de las calles que más me conquistaron.

Elegantes edificios, tiendas, escaparates y ese ambiente tan cuidado que acompaña buena parte del centro de Viena.

Aquí merece la pena hacer algo muy sencillo:

caminar.

Guardar durante un rato el mapa, mirar hacia arriba y dejar que la ciudad vaya apareciendo entre fachadas, plazas y cafés.

Porque Viena tiene grandes monumentos, pero también se disfruta mucho en todo lo que encontramos entre uno y otro.

IMG_6078Gran Galería del Palacio de Schönbrunn en Viena

04
Parte

Prater | Viena también sabe divertirse

Después de emperadores, palacios y grandes avenidas, Viena también sabe quitarse la chaqueta.

El Wiener Prater es uno de los grandes espacios de ocio de la ciudad y su enorme noria, la Wiener Riesenrad, se ha convertido en uno de los iconos más reconocibles de la capital.

Una imagen completamente diferente de la Viena imperial que llevamos recorriendo hasta ahora.

Porque incluso una ciudad de palacios, música clásica y cafés históricos…

necesita divertirse de vez en cuando.

05
Parte

Viena en Navidad | Cuando la ciudad se enciende

Si tienes flexibilidad de fechas para descubrir Viena, la Navidad tiene algo especial.

Las grandes avenidas se llenan de luces y frente a algunos de los edificios más monumentales aparecen los Christkindlmarkt, los tradicionales mercados navideños austríacos.

Pequeñas casetas de madera, adornos, dulces, comida y ese aroma que termina acompañándote durante buena parte del paseo:

Glühwein.

Vino caliente especiado servido en una taza que se convierte casi en una extensión de tus manos cuando empiezan a bajar las temperaturas.

Hace frío, sí.

Pero caminar por Viena iluminada mientras saltamos de mercado en mercado consigue que durante unos minutos hasta el invierno parezca una buena idea.

IMG_5984Monumento a Mozart en el Burggarten de Viena con clave de sol en el jardín

Viena también se sienta a la mesa

Vamos a movernos y, sobre todo, a cuidar el estómago.

Porque después de tantos palacios, avenidas y kilómetros caminando llega uno de mis momentos favoritos de cualquier viaje.

Comer.

Y en Viena hay un nombre que aparece rápidamente sobre la mesa: Wiener Schnitzel, el clásico escalope de carne empanado y frito que encontraremos en buena parte de la ciudad.

Pero hay mucho más.

Desde puestos callejeros de würstel hasta mercados, restaurantes tradicionales y alguna mesa para darse un buen capricho.

Estas son algunas de las direcciones que forman parte de mi viaje.

Figlmüller Bäckerstrasse | El clásico

Muy céntrico y una de las direcciones más conocidas para probar el Wiener Schnitzel.

Una buena opción para empezar por uno de los platos más representativos de Viena.

¡Casual!

Der Bettelstudent | Ambiente vienés

Uno de los lugares frecuentados por estudiantes vieneses y una buena alternativa para comer de manera informal y sin demasiadas complicaciones.

¡Casual!

Bitzinger Würstelstand Albertina | Viena a pie de calle

Porque no todas las experiencias gastronómicas necesitan mantel.

Este puesto callejero junto a Albertina es perfecto para probar diferentes tipos de würstel, las populares salchichas austríacas.

Pedir, comer y continuar caminando.

¡Aquí te pillo, aquí te como!

Kolar | Algo diferente

Aquí preparan los fladen, una especie de pan relleno con diferentes ingredientes que puede ser una buena opción para una comida rápida e informal.

¡Informal!

Naschmarkt | Un mercado para llegar con hambre

El es uno de los mercados más conocidos de Viena.

Puestos de comida, productos y sabores de diferentes países convierten el paseo en una buena excusa para ir probando cosas por el camino.

Y si todavía no has cumplido con el schnitzel o las salchichas…

este puede ser un buen momento.

Vestibül | Una noche especial

Ubicado en el vestíbulo del Burgtheater, Vestibül cambia completamente el registro.

Carnes, langosta, una cuidada selección de vinos y, durante los meses de buen tiempo, una terraza que convierte la cena en algo más que sentarse a comer.

Aquí mi recomendación es sencilla:

dejarse llevar.

¡Una noche especial!

Steirereck | El capricho

Y si queremos subir otro escalón, aparece Steirereck.

Un restaurante emblemático de Viena donde la cocina austríaca se encuentra con técnicas e influencias más contemporáneas.

Y sí, recuerdo especialmente aquel carrito de quesos apareciendo antes de los postres.

Hay momentos en los que uno sabe que la cuenta va a doler un poquito.

Pero también forma parte del juego.

¡Un capricho Michelin!

IMG_5973Fachada del restaurante Der Bettelstudent en Viena

Viena y sus cafés | Aquí el tiempo se toma un descanso

Y llegamos a una de las cosas que mejor sabe hacer Viena.

Parar.

Sentarse en uno de sus grandes cafés no es simplemente pedir algo caliente y descansar las piernas.

Los cafés forman parte de la historia y la personalidad de la ciudad. Mármol, lámparas, camareros que parecen llevar toda la vida recorriendo las mismas mesas y vitrinas donde siempre hay algo capaz de hacerte cambiar de opinión sobre el postre.

Tres nombres quedaron especialmente guardados en mi agenda.

Café Central | Un clásico vienés

Ubicado en el majestuoso Palais Ferstel, el es uno de los grandes clásicos de Viena.

Un lugar donde merece la pena sentarse, mirar alrededor y disfrutar de esa atmósfera que consigue transportarnos a otra época.

Aquí el café se bebe sin mirar demasiado el reloj.

Demel | Más de dos siglos de tentaciones

Demel lleva más de doscientos años elaborando dulces y recetas tradicionales.

Entre ellas aparecen incluso las famosas violetas azucaradas asociadas a la emperatriz Sisi.

Pero confieso que mis ojos terminaron yéndose hacia otro lugar.

La tarta de chocolate.

Será por mantener el nivel de investigación.

Hotel Sacher | El momento que tenía que llegar

Y finalmente llegamos al lugar que, de alguna manera, da nombre a este viaje.

El Hotel Sacher.

Aquí encontramos uno de los grandes iconos gastronómicos de Viena: la Sachertorte.

Chocolate, una fina capa de mermelada de albaricoque y nuevamente chocolate.

¿Turístico?

Sí.

¿Un clásico?

También.

¿Me iba a marchar de Viena sin probarla?

Ni hablar.

Al fin y al cabo, el título de este viaje tenía que salir de algún sitio.

Monumento dorado a Johann Strauss en el Stadtpark de VienaMonumento a Johann Wolfgang von Goethe en Viena, AustriaMercado de Navidad en Viena con puestos iluminados al atardecerChristkindlmarkt de Viena con puestos navideños y arquitectura imperialPalacio de Hofburg en el centro histórico de VienaTarta Sacher tradicional con nata y café en Viena
Monumento dorado a Johann Strauss en el Stadtpark de Viena

Una última porción de Viena

Viena tiene esa capacidad de hacer que durante unos días todo parezca un poco más elegante.

Palacios, tranvías, música, mercados navideños y cafés donde una simple merienda puede terminar convirtiéndose en uno de los recuerdos del viaje.

Llegué buscando aquella Viena imperial de emperadores, grandes avenidas y edificios monumentales y terminé recordándola también por cosas mucho más sencillas.

Una taza caliente entre las manos.

Las luces de Navidad.

Un puesto de salchichas.

Y una porción de tarta de chocolate esperando sobre una mesa.

Imperial, dulce y tremendamente elegante.

¡Feliz romance!

Viena te va a conquistar.

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Publicado el 5 de enero de 2020 · 10 min de lectura
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