Vivir sin asfalto, suena bien, ¿no? En una pequeña islita de 40 kilómetros de largo por 2 de ancho, entre playas de arena blanca y aguas turquesas, con la única preocupación de no clavarte una concha marina en las plantas de tus pies. La bici como transporte. Los tacos y el tequila como fondo de armario.
Holbox refleja arte callejero en sus murales combinado con una mezcla de culturas y foráneos que se han asentado en este paraíso. Un lugar ideal para pasar dos o tres noches de calma, música y diversión.
Toma asiento, pide tu michelada y deja caer el sol. El resto de la magia la pondrá Holbox.
Te dejo algunos tips que espero que te ayuden. ¡Ándale, apúrate y sigue leyendo!
Punta Cocos (Holbox)
Holbox, sin prisas
Holbox no pide una agenda demasiado apretada. Dos o tres días permiten recorrer la isla en bici, caminar por sus bancos de arena, buscar algún rincón donde aparcar las chanclas y perseguir atardeceres con una michelada en la mano.
Aquí el mejor plan suele ser dejar huecos entre los planes. Punta Cocos, , la o Isla de la Pasión ponen nombre a algunos de sus imprescindibles; el resto consiste, simplemente, en bajar el ritmo.
¿Cómo llegar? | Desplazamiento hasta Holbox
Para llegar a Holbox desde Cancún, debemos combinar transporte terrestre y marítimo. Tenemos dos maneras de llegar hasta Chiquilá (puerto desde el que cruza el a la isla) por carretera:
Coche de alquiler
Si alquilas un vehículo, tendrás que tomar la carretera Cancún - Mérida hacia el oeste y seguir las indicaciones hacia Chiquilá. El viaje dura aproximadamente 2-2.5 horas. En la pequeña localidad encontrarás aparcamientos donde dejar el vehículo, muy cómodo, pero te adelanto que poco económico para tu bolsillo.
Autobús de línea
La compañía de autobuses ADO ofrece servicios desde la Terminal de Cancún hacia Chiquilá. El viaje dura alrededor de 2.5 a 3 horas, y los precios son muy competitivos.
Una vez que llegamos a Chiquilá, hay que dirigirse al puerto para tomar uno de los ferris que te llevan hasta la encantadora isla. En nuestro caso utilizamos la compañía Holbox Express.
Imprescindibles | Lugares y experiencias que no puedes dejar de descubrir
- Punta Cocos: Una de las zonas más bonitas y tranquilas de la isla. No puedes dejar de ver un atardecer desde este lugar.
- Bioluminiscencia: Durante las noches oscuras, especialmente cuando no hay luna, puedes ver cómo el agua brilla con un resplandor azul verdoso al moverse. Uno de los mejores lugares se encuentra también cerca de Punta Cocos.
- Caminata por los bancos de arena hasta Punta Mosquito: Desde la playa de Holbox encontrarás enormes bancos de arena que permiten caminar con el agua alrededor en dirección a Punta Mosquito, una de las zonas más salvajes y tranquilas de la isla.
- Isla de la Pasión: Este islote se encuentra frente a Holbox, a 10 minutos en barco. Un remanso de paz repleto de aguas cristalinas, aves y naturaleza.
- Tiburón ballena: Durante los meses de verano, especialmente entre junio y septiembre, estas aguas reciben la visita del tiburón ballena en busca de alimento. Es la época en la que se organizan salidas para observar y nadar junto a uno de los gigantes del océano.




¿Dónde comer? | Sitios que me han fascinado
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Painapol - Vegan friendly, breakfast & brunch. Desayunos y comidas brutales hechos con mimo y cantidades cuantiosas.
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Maiztro - Tacos increíbles. Mezcla de tradición con un toque canalla.
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Temoc Tacos & Mezcal - El lugar ideal para ir a tomar un cóctel o una cerveza mexicana bien fresquita.
¿Dónde dormir? | Te propongo un par de opciones de alojamiento
- - Un alojamiento coqueto de 7 habitaciones, ubicado en pleno corazón de Holbox.
- Hotel Villas Flamingos - Un hotel con estilo caribeño pegado a la reserva natural de Yum Balam. A 2km del centro pero ideal si buscas piscina y zonas comunes.
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El mapa del viaje
Holbox | México
El viaje continúa por México
Después de caminar descalzos por las calles de arena de Holbox y acostumbrarnos al ritmo tranquilo del Caribe, toca descubrir otro México completamente diferente.
Ponemos rumbo a Baja California Sur, donde el paisaje cambia las palmeras por cactus, el Caribe por el Mar de Cortés y las calles de arena por carreteras que atraviesan el desierto hasta encontrarse con el océano.
Allí nos esperan Los Cabos, San José del Cabo, Cabo San Lucas, el Arco y las aguas transparentes de Balandra.
Dos extremos de México y dos viajes que poco tienen que ver entre sí, salvo por una cosa: las ganas de quedarse un poquito más.
Si te apetece cambiar el Caribe por el desierto y el Mar de Cortés, nos vamos a Los Cabos.




