Nueva York puede ser ruido, tráfico, rascacielos, sirenas, pantallas y gente caminando como si siempre llegara cinco minutos tarde. Y en medio de todo eso aparece Central Park, un enorme paréntesis verde en mitad de Manhattan donde durante unas horas cambiamos avenidas por senderos, edificios por árboles y taxis amarillos por lagos, puentes y alguna que otra ardilla.
He recorrido Central Park en diferentes visitas a Nueva York, pero esta vez la propuesta es sencilla: atravesarlo a pie de norte a sur, buscando algunos de sus rincones más conocidos y también otros que suelen quedarse fuera de las rutas habituales. Zapatillas cómodas, porque nos vamos a recorrer el pulmón de Manhattan.
Central Park sobre el mapa
En este mapa he reunido los lugares que forman parte de mi recorrido a pie por Central Park, desde la zona norte hasta volver a encontrarnos con los rascacielos de Manhattan en el sur.
Puedes seguir la ruta completa, elegir únicamente algunos tramos o utilizar las chinchetas para montar tu propio paseo. El mapa marca el camino; Central Park se encargará de los desvíos.
Turtle Pond, Central Park, Nueva York (Estados Unidos)
El mapa del viaje
Central Park a pie
Terraza y fuente Bethesda, Central Park, Nueva York
Central Park a pie | De norte a sur
Central Park ocupa una buena parte de Manhattan y recorrerlo con calma lleva tiempo. Por eso he dividido el paseo en tres tramos: empezamos por el norte más tranquilo, atravesamos después algunos de sus lugares más emblemáticos y terminamos donde los rascacielos vuelven a reclamar su sitio.
El norte, el Central Park más tranquilo
El norte tiene algo que me gusta especialmente: hay momentos en los que cuesta creer que seguimos en Nueva York. Comenzamos junto al y el , en una zona bastante más tranquila que el Central Park que todos tenemos en la cabeza.
Desde aquí empezamos a caminar hacia el sur entre senderos, vegetación y pequeños rincones donde el parque muestra su cara menos urbana. Es una buena forma de comenzar la ruta sin demasiadas prisas, dejando que el paisaje vaya cambiando poco a poco mientras Manhattan parece quedarse cada vez más lejos.
El recorrido en el mapa
El corazón de Central Park
A medida que avanzamos empiezan a aparecer muchos de esos lugares que hemos visto tantas veces en fotografías y películas. El y nos llevan hacia una zona donde merece la pena olvidarse durante un rato de las líneas rectas y adentrarse en los senderos de .
Seguimos hacia , y , antes de llegar a uno de los grandes escenarios del parque: y la . Desde aquí, vuelve a ordenar el paisaje con su gran paseo arbolado, estatuas y bancos donde sentarse simplemente a ver pasar Nueva York.
Es probablemente el tramo donde más veces sacaremos la cámara, pero también donde merece la pena guardarla de vez en cuando. Central Park no consigue que salgamos de Manhattan; consigue algo mejor: que durante un rato nos olvidemos de ella.
El recorrido en el mapa
El sur, vuelven los rascacielos
Continuamos hacia el extremo sur haciendo una parada en , el rincón dedicado a John Lennon, antes de seguir entre caminos y pequeños puentes hacia y , especialmente reconocible durante los meses de invierno con su pista de hielo rodeada por los edificios de Manhattan.
Dejamos para el tramo final. Aquí el agua, los árboles y los rascacielos vuelven a compartir escenario y, después de varias horas caminando entre vegetación, basta levantar la mirada para recordar exactamente dónde estamos. Manhattan vuelve a aparecer entre las ramas, aunque en realidad nunca se había ido.
El recorrido en el mapa
Monumento a Alicia en el País de las Maravillas, Central Park (Nueva York)
Un bosque en mitad de Manhattan
Después de atravesarlo de norte a sur resulta difícil seguir pensando en Central Park simplemente como “el parque de Nueva York”. Durante unas horas hemos caminado entre lagos, jardines, puentes y senderos, pasando del norte más tranquilo a algunos de sus rincones más conocidos hasta terminar nuevamente rodeados por los edificios de Manhattan.
Quizá esa sea precisamente su magia. Central Park no consigue que salgamos de Nueva York, sino que durante un rato parezca que Nueva York ha desaparecido. Hasta que entre las ramas vuelve a aparecer un rascacielos y recordamos que seguimos exactamente donde empezamos: en el corazón de Manhattan.
Sigue jugando Nueva York
Central Park es solo una de las muchas formas de recorrer una ciudad que parece no terminarse nunca. Si quieres seguir caminando, en “Nueva York nunca se acaba” he reunido mis cinco rutas por Manhattan y Brooklyn. Y todavía quedan otras partidas: mis lugares para comer y esas experiencias que, después de varios viajes, no me perdería en Nueva York.
Porque ya lo sabemos: Nueva York nunca se acaba.
Preguntas frecuentes
¿Cómo recorrer Central Park a pie de norte a sur?
Para descubrir este pulmón verde sin prisa, te propongo dividir el paseo en tres tramos bien diferenciados. Empieza por el norte más tranquilo junto al lago Harlem Meer, adéntrate después en el corazón de los monumentos icónicos como la fuente Bethesda y termina en el sur donde los rascacielos vuelven a reclamar su sitio. Calza unas zapatillas cómodas y deja que el mapa marque el camino mientras el parque se encarga de los desvíos.
¿Qué ver en la zona norte de Central Park?
El norte tiene algo especial que a mí me atrapa: hay momentos en los que cuesta creer que sigues en plena vorágine neoyorquina. Comienza junto al lago Harlem Meer y el Jardín Conservatorio, y avanza sin prisas entre senderos y vegetación pura. Es una cara mucho más silenciosa y auténtica que te deja con la boca abierta.
¿Cuáles son los rincones imprescindibles en el centro de Central Park?
Esta zona central reúne esos escenarios de película que todos tenemos grabados en la retina... como el Castillo Belvedere, Turtle Pond o los mágicos senderos de The Ramble. No te pierdas el famoso Bow Bridge, la terraza Bethesda y el clásico paseo arbolado de The Mall and Literary Walk. Es el lugar perfecto para sacar la cámara y, de vez en cuando, guardarla para simplemente sentir el pulso de la ciudad.
¿Qué se puede visitar en el extremo sur de Central Park?
El recorrido culmina cuando los imponentes edificios de Manhattan vuelven a asomarse entre las ramas para recordarte exactamente dónde estás. Podrás rendir homenaje a John Lennon en Strawberry Fields, pasar junto al animado Wollman Rink y admirar el icónico Gapstow Bridge. Sin duda, una mezcla brutal entre naturaleza y arquitectura que te deja el corazón lleno.



